Acompañamiento corporal como complemento al proceso terapéutico
En algunos procesos terapéuticos, la palabra no es suficiente.
El cuerpo necesita un espacio propio para regularse, sentir y reorganizarse desde otro lugar.
Por este motivo, parte de mi trabajo se desarrolla en colaboración con psicólogas, sexólogas y profesionales del ámbito terapéutico, cuando existe una indicación clara de que el acompañamiento corporal puede aportar sostén, regulación y presencia al proceso.
Mi trabajo no sustituye la terapia psicológica, sino que la complementa desde el cuerpo, respetando siempre el encuadre, los límites y los tiempos del proceso terapéutico de cada persona.
Mi enfoque corporal
Acompaño procesos a través del masaje terapéutico integrativo, el tacto consciente, la respiración guiada y prácticas somáticas suaves, con especial atención al sistema nervioso y a la experiencia corporal presente.
El acompañamiento se orienta a:
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favorecer la regulación del sistema nervioso
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ampliar la capacidad de sentir sin desbordarse
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sostener la presencia corporal
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acompañar zonas de desconexión o hipertonía
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facilitar descanso interno y arraigo
Trabajo desde la escucha y la adaptación a cada proceso, sin aplicar protocolos cerrados ni objetivos prefijados.
Indicaciones habituales de colaboración
Este acompañamiento corporal puede ser un complemento útil en procesos donde aparecen:
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desconexión corporal o sensorial
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dificultad para sentir seguridad o placer en el cuerpo
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bloqueos en la relación con el deseo, los límites o la intimidad
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ansiedad somática
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estados de hipertonía, contención o congelación corporal
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dificultad para relajarse o recibir tacto
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agotamiento emocional con componente somático
Siempre desde una mirada no patologizante y respetuosa con el proceso terapéutico en curso.
Desde el cuerpo, el acompañamiento puede facilitar:
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mayor presencia y conciencia corporal
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regulación emocional desde la experiencia somática
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ampliación de la ventana de tolerancia
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más capacidad de sentir sin disociarse
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integración de contenidos trabajados en terapia verbal
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descanso profundo del sistema nervioso
El trabajo corporal actúa como soporte del proceso, no como sustitución del mismo.
Cuando existe una indicación clara, trabajo en coordinación con el/la profesional de referencia. El acompañamiento corporal no sustituye la terapia psicológica, sino que la complementa desde el cuerpo, respetando el marco terapéutico, los objetivos del proceso y los tiempos de cada persona.
La comunicación entre profesionales se da siempre desde el respeto, la confidencialidad y el consentimiento informado de la persona acompañada, cuidando el encuadre ético y evitando solapamientos de rol.
Mi práctica se sostiene en un marco ético claro que prioriza la seguridad y el respeto:
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consentimiento informado y revisable
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límites explícitos y comunicación continua
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no erotización del espacio
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ausencia de objetivos impuestos
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confidencialidad
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derivación cuando el proceso excede mi ámbito profesional
El acompañamiento corporal se ofrece como un espacio de presencia y regulación, no como intervención terapéutica verbal ni tratamiento médico.
